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En 2017, siéntete orgulloso/a. Te doy 5 razones

2017-sientete-orgulloso-laredactorambientalOrgulloso, sa
Que siente satisfacción.
Que está satisfecho de sus acciones o de lo que considera propio.

¿Sabías que el primer traje espacial fue ideado por un español? El ingeniero Emilio Herrera (Artículo ABC.es Ciencia) diseñó por primera vez en 1935 la escafandra estratonáutica, que posteriormente inspiraría los trajes utilizados en la carrera espacial. Sí, así es, aportamos nuestro granito para llegar a la Luna. Pues bien, movida por esta revelación, he decidido comenzar el año escribiendo unas líneas optimistas, una pequeña terapia para entrar en 2017 con buen pie. Repite conmigo: «En 2017 me sentiré orgulloso/a».

Días antes de que finalizase el año, escuché en la radio un espacio dedicado a esta cuestión. Despedían 2016 enumerando razones por las que sentirse orgulloso/a de lo que somos. Un oyente español y residente en el extranjero aseguraba poder saberse el lugar de procedencia de cualquier persona en función del país al cual critica. Los alemanes, claro está, hablan mal de los rusos. Los franceses, de los ingleses. Los españoles, de España.

Se dice que la persona optimista siempre tiene un proyecto entre manos, y la ilusión por llevarlo a cabo es, a su vez, el motor de dicho optimismo. Es un mecanismo que se retroalimenta. Así que, puesto que este año acaba de empezar y apenas he tenido ocasión de realizar acciones significativas por la que sentirme optimista u orgullosa, voy a recurrir a aquello que me rodea, que constituye una buena base.

¿Por qué no? De acuerdo, hay mucho por «arreglar», pero hay otro tanto que sí que funciona y que solemos no apreciar al dar por sentado o, sencillamente, desconocer.

  1. Para la primera razón me quedo cerca, en la familia. La red familiar en España constituye un enorme valor. Podemos recurrir a la familia cuando algo no marcha bien. Lo hemos comprobado, especialmente, durante la crisis. Un curioso ejemplo de ello se da en los hospitales. En nuestro país, los enfermos están permanentemente acompañados de un familiar que asume las tareas básicas de cuidado. Sin embargo, en los centros hospitalarios de zonas turísticas, donde se atiende a población extranjera y de avanzada edad, existen graves problemas de falta de personal. Los familiares se marchan una vez finaliza la hora de visita y no vuelven hasta, en el mejor de los casos, el día siguiente.
  2. Altruismo. «…líder mundial en donación y trasplantes durante 25 años consecutivos, pulveriza su propio récord y alcanza los 43,4 donantes p.m.p» (Nota de prensa). España es el país con mayor tasa de donación del mundo según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
  3. Tal mes como este, en enero de 1923, Juan de la Cierva realizaba el primer vuelo en su autogiro, un invento que revolucionó la aeronáutica. Respecto a nuestra creatividad «inventiva», todos conocemos el caso de la fregona, el chupa chups o el futbolín, pero ¿sabías que el submarino fue un invento de un ingeniero murciano? La calculadora digital, la jeringuilla desechable, la guitarra española
  4. «El arte español constituye uno de los mayores acervos culturales del mundo» (enlace). Pintores como Velázquez, Dalí, Goya o Picasso; arquitectos de renombre como Gaudí; escritores y poetas de la talla de Cervantes, Lorca o Bécquer. La lista es inmensa… Lo dejo aquí.
  5. En lo relativo a mi otro campo de trabajo, el medioambiente, «España es el primer país del mundo en número de Reservas de la Biosfera declaradas por la UNESCO» (enlace), seguido de Estados Unidos y México. Con más de 2000 espacios y aproximadamente 15 millones de hectáreas, nuestro país es el de mayor biodiversidad y más territorio natural protegido de la Unión Europea.

Estas son mis 5 «subjetivas razones». Busca las tuyas propias, que seguro las hay, y repite conmigo de nuevo: «En 2017 me sentiré orgulloso/a». Como bien dice Luis Galindo en su libro Reilusionarse, es necesario ser un «optimista inteligente»: aprender del pasado, disfrutar del presente e ilusionarse por el futuro. Recuerda, el arte de dejar atrás los problemas para formarte y ser cada día un poco mejor se denomina «SUPER-ARTE». Sentirse bien atendiendo a lo que te rodea es, repito, una buena base para comenzar.

 

Espero que 2017 sea vuestro mejor año, solo superado por los siguientes.

Y tú, ¿eres un/a optimista inteligente? ¿Qué te hace sentir orgulloso/a?

 

Fuente imagen: pixabay

 

Acerca de la autora:

elisabethlahoz-laredactorambientalMe llamo Elisabeth Lahoz, soy redactora freelance y ambientóloga. Escribo para ganarme una vida a mi manera.

Si lo deseas, puedes contactar conmigo en TwitterLinkedInGoogle Plus o mediante correo electrónico.

 

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El camino no elegido

Dos caminos divergieron en un bosque dorado,
y yo sufrí por no poder viajar por ambos.
Siendo un viajero solitario, permanecí ahí un largo rato
y miré por uno tan lejos como pude y con algo de arrebato,
hasta donde se sesgaba en la espesura.
Pero luego tomé el otro, igual al primero en belleza,
y me parece que tal vez elegí con certeza,
porque en él la hierba era tupida y anhelaba ser pisada
a pesar de que en aquella encrucijada
los que habían pasado los habían desgastado casi por igual.

Y aquella mañana los dos yacían de forma similar,
ninguna pisada había ennegrecido totalmente las hojas.
Pero ¡dejé el primero para otro día!
Y sabiendo cómo el camino nos lleva por la vida,
dudé si alguna vez regresaría.

Diré esto con un suspiro
a siglos y siglos del camino;
dos caminos se separaron en un bosque, y yo…
yo tomé el menos transitado,
y eso marcó la diferencia.

Robert Frost

Tweet: «Dos caminos se separaron en un bosque, yo tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia» Frost http://bit.ly/2i4PF4e @ElisabethLahoz

Bajo mi mirada, cada camino de Frost representa un prototipo de persona. Aquella que cree firmemente en la idea de que el Estado, el gobierno, para el que directa o indirectamente trabaja, la sociedad o su empresa han de ocuparse de ella y de sus necesidades; y la que decide optar por la independencia, no solo en el aspecto económico, y critica aquello de «tengo derecho a». La primera se preocupa por la estabilidad de su empleo, por su cotización, por sus vacaciones y días de permiso, etc. La segunda, por cómo tener control sobre todo ello sin que otros lo dispongan. Ésta quizá sea una visión algo generalizada, pero el resumen básico es ese.

Ambas ideas son plausibles y cada individuo debe encontrar su «fórmula». Aunque, evidentemente, la primera es la más extendida, la más arraigada en nuestra sociedad. «Estudia y saca buenas notas para después encontrar un buen empleo que pague tus facturas y tu jubilación». Sin lugar para decidir, para la diversión o la creatividad. Un camino preestablecido, recto y seguro. Pero que conduce a la sociedad a la inevitable desazón que genera la rutina, levantarte día tras día durante los próximos 30 o 40 años sabiendo exactamente cómo será tu jornada.

Escribo estas palabras instantes después de concluir la lectura de Padre Rico, Padre Pobre. Efectivamente, no ha hecho más que afianzar mi pertenencia, o al menos mi intención de pertenecer, a la segunda clase. Pues siempre me he sentido inclinada, como seguro muchos de los que estén leyendo esto, hacia el pensamiento o modo de vivir «independiente» de esas otras personas. Gente que osa modificar las reglas, que trata de cambiar aquello que los demás dan por supuesto. Que se detiene en esa bifurcación y formula la pregunta: ¿qué sucedería si hago lo contrario?

Porque con Robert Kiyosaki difiero en querer comprarme un Porsche pero coincido en que precisaré de «inteligencia financiera» para lograr mis objetivos, con esto último me quedo por encima de todo lo demás. Con no conformarse con ir por el primer camino porque es el más transitado y porque, al fin y al cabo, así nos lo enseñaron. Con la curiosidad de querer comprobar qué hay en el segundo. Pese a que implique un esfuerzo mayor el decidir y no dejarse llevar por la comodidad de que otros lo hagan por ti.

Pues el segundo camino resulta intrigante, emocionante e infinitamente más entretenido. Porque es un proceso de aprendizaje continuo y fascinante. Como Kiyosaki dice «porque, muy a mi discreta manera, me gustaría ser parte de esta inusitada evolución de la humanidad: la era en que los humanos trabajan sólo con sus mentes y no con sus cuerpos. Además, ahí es donde está la acción. Esto es lo que está sucediendo. Está de moda. Es aterrador. Y muy divertido».

 

«Soy un idealista. No sé dónde voy pero estoy en el camino».

Carl Sandburg

Tweet: «Soy un idealista. No sé dónde voy pero estoy en el camino» Carl Sandburg http://bit.ly/2i4PF4e vía @ElisabethLahoz

Y tú, ¿qué camino escogiste? ¿A qué prototipo perteneces?

 

Fuente fotografía: Elisabeth Lahoz, Irlanda.

 

Acerca de la autora:

elisabethlahoz-laredactorambiental

Me llamo Elisabeth Lahoz, soy redactora freelance y ambientóloga. Escribo para ganarme una vida a mi manera.

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«Excelencia», que no «Perfección»

excelencia-que-no-perfeccion-laredactorambientalNormalmente buscamos un trabajo y, en base a este, organizamos el resto de aspectos que conforman nuestra vida: lugar de residencia, compañeros/amigos, horarios… Pero, ¿no sería más razonable decidir en primer lugar qué quieres y después dar con el trabajo que te permita conseguirlo? Y en esta ocasión digo «dar», y no «buscar», porque es posible que ese trabajo no exista y tengas que crearlo tú.

Para lo anterior me baso en una frase que leí, no recuerdo dónde (es lo que tiene leer tanto libro, e-book, manual…), que en realidad no me reveló nada que en el fondo no supiese, pero que me impactó. Decía algo así: «El 95% de la población dedica más tiempo a planear sus vacaciones que a planear su vida». Vamos, que la inmensa mayoría dedica días a decidir dónde irá en sus cuatro semanas de «libertad» y no es capaz de pararse a pensar durante una hora qué desea para su futuro.

Tratando de construir esa vida propia, en la que mi trabajo no sea más que un medio para lograrla, inicio la lectura de los que, según he podido comprobar, son las «biblias» para todo aquel que quiere vivir de otra manera, controlando sus finanzas y evitando que sean éstas las que lo controlen a él. Esos libros no son otros que Padre Rico, Padre Pobre y La semana laboral de 4 horas.

Tan solo ojeándolos, mis neuronas se han ido ya por las ramas alrededor de otra frase, esta vez escrita en el libro de Kiyosaki: «La ignorancia se impone cuando la gente deja de buscar información y de tratar de conocerse a sí misma. La batalla es una decisión que se toma en un instante y consiste en aprender a abrir o cerrar la mente».

En mi búsqueda de la excelencia, que no perfección, trato de leer, escribir todo lo posible, indagar, consultar a personas que saben más que yo… A veces caigo en el error de querer saberlo todo antes de empezar, y cuanto más hago más me inunda la impresión de que no sé nada. Pero si paro, si dejo de alimentar mi curiosidad y de conocerme a mí misma… pues eso, se impondrá la ignorancia.

Y tú, ¿los has leído? ¿Qué te han enseñado?

 

Fuente fotografía: Elisabeth Lahoz

 

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Comida… ¿real?

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«Agua, antioxidantes, almidón, sal, azúcar, dextrosa, aromas, colorante, potenciador del sabor, puede contener trazas de…» ¿Te suena? Contenido que se repite en el etiquetado de muchos de los productos presentes en los supermercados. Cabe preguntarse pues: ¿Qué comemos realmente?

Obesidad, enfermedades cardiovasculares, alergias alimentarias, diabetes, celiaquía… Existen multitud de enfermedades, afecciones o trastornos que nos hablan de una mala tendencia en la manera en que nos alimentamos.

Así pues, han proliferado movimientos que abogan por una «alimentación auténtica», y la Dieta Paleo es una muestra de ello. Eva Muerde la Manzana, Fitness Revolucionario o Estilo Paleo son algunos de los sitios web que nos adentran en este, más que dieta, estilo de vida.

Vegetarianismo, veganismo, crudiveganismo… Más allá de regímenes dietéticos o modos de alimentación, el mensaje es claro: No comas aquello que no conoces, que no sabes realmente qué es o qué contiene. Nuestros ancestros se alimentaban únicamente de plantas y animales, aunque de muy diverso tipo, para obtener los nutrientes necesarios.

Los principios son simples:

 

SI
Verduras o vegetales, frutas, carne, pescado, huevos, frutos secos, semillas y especias.

NO
Alimentos procesados. Azúcar refinada y harinas.

 

España es uno de los principales productores de comida orgánica a nivel mundial, aunque lo cierto es que la mayoría acaba exportándose. Productores españoles toman buena nota de las nuevas tendencias, y hoy puedes encargar una caja cargadita de productos ecológicos directos de la huerta a tu casa.

Las dietas o regímenes son difíciles de mantener en el tiempo. Es posible que el éxito de la Dieta Paleo radique en su simplicidad. Asociado a una filosofía de vida sencilla, natural, a unos hábitos más saludables. Un enfoque diferente sobre cómo vivir pues, en definitiva, «eres lo que comes».

Y tú, ¿te alimentas con comida real?

 

Fuente fotografía: pixabay

 

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5 libros que me cambiaron (libre de spoiler)

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Que El Quijote, El Principito o El viejo y el mar (casualmente, ¡todos los títulos en los que he pensado comienzan por «El»!) son obras convenientes en toda biblioteca particular que se precie es innegable. Pero esta no pretende ser una breve lista de «Libros por leer antes de morir», aunque puedes tomarla como tal si lo deseas.

He aquí cinco libros que, presentes o no entre las mejores obras literarias, modificaron mi modo de pensar o de concebir determinados aspectos del mundo y de la naturaleza humana:

1. Primavera Silenciosa de Rachel Carson, 1962.

El considerado primer libro de divulgación ambiental. Aborda la problemática de la contaminación sufrida por nuestro planeta en el siglo XX. De él se ha dicho incluso que es precursor de los actuales movimientos ecologistas en favor de la conservación de la naturaleza.

2. El hombre que plantaba árboles de Jean Giono, 1953.

Novela breve que relata los esfuerzos de un solitario pastor por transformar una baldía y estéril zona de Provenza, en los Alpes, en una tierra llena de vida. Dedicación y entrega, plantar semillas día a día mediante nuestros actos… Puedes ver y oír la historia completa aquí.

3. Matar a un ruiseñor de Harper Lee, 1960.

El abogado Atticus Finch es la representación del heroísmo racial en unos tiempos francamente duros para la comunidad negra en Estados Unidos. Auténticas enseñanzas de moralidad, justicia, integridad, respeto… Evidencia además el peligro de los prejuicios.

4. «Los puentes de Madison County» de Robert James Waller, 1992.

Obviando el romanticismo y la lacrimosa historia de amor entre los dos protagonistas, destaco un nombre: Robert Kincaid; el errante fotógrafo de National Geographic con su vieja cámara Nikon y su particular visión del mundo a través de ella. Vivir sin arraigo, perteneciendo a ninguna parte… La auténtica libertad.

5. Los viajes de Punset. El viaje a la vida, El viaje a la felicidadEl viaje al poder de la mente

El mensaje de Eduard Punset en todos ellos es: Conócete en primer lugar a ti mismo para saber afrontar la vida y ser feliz. Asimismo, los libros publicados por su hija, Elsa Punset, te acercan a conceptos como intuición, creatividad, inteligencia emocional, etc.

En mi ordenador, una larga lista de títulos por descubrir y con los que continuar aprendiendo, «creciendo»… Y a ti, ¿qué libros te cambiaron?

Fuente fotografía: pixabay

 

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El 12 de febrero se conmemora el nacimiento de Charles Darwin. Decía este célebre naturalista «No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la más receptiva al cambio».

A diario hablas con familiares, amigos… con personas que te dicen, te aseguran, que la situación: «Bueno, será algo provisional. Pronto todo esto acabará y volveremos a la normalidad». Pero yo sé que la «normalidad» ya no existe. La fiesta terminó, una fiesta que se nos fue un poco de las manos, y ahora toca el turno a las consecuencias.

En estos momentos, estos años de incertidumbre, cobran más sentido que nunca las palabras «buscarse la vida». Eso es lo que, para bien o para mal, hemos de hacer en adelante. ¿Compadecerse de uno mismo porque nos tocó vivir este período o ver la dificultad como oportunidad?

No pretendo aquí ser condescendiente ni llenar este post de ideas, recomendaciones que se nos repiten hoy hasta la saciedad en medios de comunicación, redes sociales… Es una época de cambios, sí. Pero, ¿cambios en un contexto negativo o positivo? Tú y sólo tú eliges.

Lo cierto es que sólo en crisis somos capaces de sacar lo mejor, de ser creativos, innovadores… Despertamos aptitudes, habilidades que de otro modo hubiesen permanecido dormidas. Es necesario llegar a los extremos, hasta donde corremos el riesgo de precipitarnos, para apreciar la firmeza del centro.

Es posible que aquellas personas que me aconsejan desde su área de confort, en la seguridad de su sueldo a fin de mes, en lo estable de comer con la familia los domingos… no tengan la oportunidad de experimentar la eterna libertad, el orgullo que al final del día aparece por haber salido ahí a convencer con lo mejor de ti y haberlo logrado hoy un poquito más que ayer.

Quizá la locura no es tan mala, probablemente sea la única forma de comprender.

 

Fotografía: Charles Darwin, 1869.

 

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Nacemos siendo creativos. Hubo un período en la vida de todos y cada uno de nosotros en que fuimos… sencillamente mágicos.

«Magia», qué concepto tan inocente… ¿verdad? Difícil de atribuir a alguien adulto. Pero tan fácil de percibir en los niños. ¿Por qué la perdemos por el camino? ¿Tal vez por eficiencia? ¿Por supervivencia?

Se da un momento, los expertos lo sitúan en torno a los 7 años, a partir del cual la sociedad y la educación nos cambian y nos conducen hacia lo preestablecido. Nos hace individuos parecidos, similares, con ideas que podemos situar, digámoslo así, dentro de la «normalidad». Se nos inculcan pensamientos preconcebidos, ideas fijadas en la «mente colectiva».

Siendo bebés y niños, contamos con un enorme número de conexiones sinápticas entre neuronas. Pero a medida que crecemos, dicha cantidad se ve disminuida. Es lo que se  conoce como Poda sináptica. Mediante este proceso, se van eliminando conexiones poco empleadas para asegurar aquellas que utilizamos con mayor frecuencia. El cerebro adulto será así capaz de comprender procesos de mayor complejidad.

Aunque todo esto sea un entramado mucho más complejo desde el punto de vista científico de lo que pueda explicar aquí, sí que me lleva a una idea: ¿No es posible que llevemos a cabo una poda demasiado drástica? ¿No nos lleva a perder aspectos significativos o incluso necesarios para afrontar la vida? Entre ellos la felicidad, el entusiasmo por las pequeñas cosas.

De vez en cuando aparecen esas personas, esas extrañas mentes de «niños en cuerpos de adultos». Son personajes por lo general alegres, positivos, sumamente creativos… esa creatividad del principio, la que dejamos olvidada. Los conocemos como «locos» en algunos casos. Quizá dicha sociedad o la educación no consiguieron realizar en ellos una poda tan «profunda».

¿No tendríamos que tratar de restablecer de algún modo esas conexiones extraviadas? Unir de nuevo los «cables de colores». ¿No deberíamos volver a ser, al menos un poco más, niños?

Como bien decía cierto personaje muy nuestro:

«Cambiar el mundo, amigo Sancho, que no es locura ni utopía, sino justicia».

 

Fuente fotografía: Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla.

 

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