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¿Qué tipo de redactor eres? Las 5 estrategias de escritura

Recientemente participé en un curso MOOC impartido por la Universidad de Navarra a través de Miríada X, que, para el que no la conozca, es una plataforma de cursos online masivos y en abierto (¡gratuitos!). Si os interesa, podéis consultar su oferta actual de cursos en este enlace. Yo ya he perdido la cuenta de los realizados, y es que en este «mundo cambiante» que es Internet mantenerse actualizado es clave.

Tipo de redactor laRedactorambiental

 

Pues bien, el curso en cuestión se llamaba Redacción en Internet. En él se explicaban los elementos teóricos fundamentales de la escritura en Internet: hipertextualidad, interactividad y multimedialidad. Además, se mostraban técnicas para lograr la máxima eficiencia en la escritura para «la red». En el material facilitado, había una parte en la que se hablaba de los procedimientos principales para la planificación de los textos, concretamente de las estrategias de escritura de Chandler, ¿te suenan?

Basándose en la idea de que los escritores, o redactores, pueden diferenciarse en función del modo de encarar su tarea de escribir, el profesor Daniel Chandler describe en su libro The Act of Writing: A Media Theory Approachen (1995) cinco estrategias de escritura: arquitectónica, de enladrillado, de pintura al óleo, de acuarela y mixta.

«Mi tipificación de las estrategias de composición se basa en una extensa revisión de los auto-informes publicados de los escritores. Por razones obvias, tales informes tienden a ser principalmente los de escritores “literarios”: novelistas, poetas, dramaturgos, ensayistas y biógrafos […] También he encuestado a 107 escritores académicos, el 86 % de los cuales informaron del uso frecuente de una o más de las estrategias…» (Writing Strategies, Chandler 1992 y 1993).

 

Las 5 estrategias de escritura

 

1. Estrategia arquitectónica (Architectural strategy)

Es aquella en la que los redactores siguen un proceso sistemático de escritura, planificando todo de antemano y respetando las etapas consecutivas de construcción de sus escritos: planificación, elaboración y revisión.

«Los escritores académicos de mi estudio que utilizaron esta estrategia muy común de escritura-edición informó de que eligieron conscientemente sus estrategias de escritura. Ellos eran menos propensos que otros a ver la escritura como una forma de pensar […] Todo esto sugiere un enfoque “racionalista” […] quizá estuvieran entre los escritores más pragmáticos. Mostraban una ligera tendencia a ser editores interlineales, es decir, a añadir anotaciones entre líneas de texto sobre papel…».

2. Estrategia de enladrillado (Bricklaying strategy)

En ella, el escritor redacta frase a frase y párrafo a párrafo, revisando cada uno de ellos y asegurándose de que queda perfecto antes de seguir adelante. El autor actúa como un albañil, cerciorándose de que su ladrillo ha quedado bien colocado y asentado antes de proceder a colocar el siguiente.

«Su enfoque era, por supuesto, en gran medida secuencial y la corrección de los deslizamientos lingüísticos tendía a hacerse al mismo tiempo que escribían. Mostraban una tendencia más fuerte que otros escritores a no terminar un bosquejo en una sola sesión […] Por lo general tenían una idea clara de lo que querían decir […] Mostraban una mayor preferencia por las letras manuscritas que otros escritores…».

3. Estrategia de pintura al óleo (Oil painting strategy)

El redactor elabora un primer borrador general de su escrito, que más tarde completa y pule en diferentes revisiones, es decir, trabaja sobre dicho borrador hasta concluir su obra. Al igual que sucede en esta técnica de pintura, el óleo, es necesario que la capa previa se haya secado para añadir un nuevo color.

«Se trata de una estrategia de planificación mínima y revisión máxima. Aquellos de mi estudio que usaron esta estrategia, con frecuencia mostraron una fuerte tendencia a escribir para entender mejor lo que pensaban. Casi la mitad de ellos informaron de que no eligieron conscientemente sus estrategias de escritura […] Como era de esperar, eran menos propensos que otros a trabajar secuencialmente».

4. Estrategia de acuarela (Water-colour strategy)

Este tipo de escritor suele obtener directamente, a la primera, la versión definitiva del texto, realizando las mínimas revisiones. A diferencia de la pintura al óleo, en la pintura con acuarela es preciso «calcular» cada pincelada, pues aquello que haya sido pintado no podrá ser borrado posteriormente.

«…la estrategia de acuarela es el método preferido de muchos escritores consumados. Para los escritores literarios esto puede reflejar un intento de retener la “espontaneidad” […] Algunos autores se refieren a textos completos que se forman en la mente después de un largo período de “incubación” mental o “germinación”. Otros se refieren a la escritura “no premeditada” dictada por una voz interior».

5. Estrategias mixtas (Mixed strategies)

Como su nombre indica, son el resultado de combinar dos o más de las anteriores estrategias de escritura. Ello puede darse en varios escritos redactados por un solo autor o incluso en un mismo texto.

«De los 107 escritores académicos de mi encuesta, 57 eran usuarios frecuentes de la estrategia arquitectónica, 38 hacían uso frecuente de albañilería, 33 utilizaban pintura al óleo a menudo y 20 empleaban frecuentemente la estrategia de acuarela. Solo 15 de estos escritores no eran usuarios frecuentes de ninguna de estas cuatro estrategias […] muchos escritores hacen uso frecuente de más de una estrategia […] De mis 107 escritores académicos, 45 informaron del uso frecuente de solo una de estas estrategias; 35 utilizaron dos; 9 utilizaron tres; y solo 1 utilizó las cuatro…».


Es posible que te identifiques claramente con un albañil o con un pintor de acuarela, o que, por el contrario, te sea complicado ubicarte en una sola de las estrategias de escritura descritas. Pues todo depende del tipo de texto, la experiencia, e inclusive de las circunstancias o el estado de ánimo en el momento en el que se escribe. Asimismo, puede ocurrir que todos nosotros, como redactores, al igual que sucede en otras «artes», pasemos por diferentes etapas en cada una de las cuales sigamos un patrón de composición textual distinto.

Y tú, ¿qué estrategia o estrategias de escritura sueles seguir para componer tus textos?

Fuente imagen: pixabay

 

Acerca de la autora:

elisabethlahoz-laredactorambientalMe llamo Elisabeth Lahoz, soy redactora freelance y ambientóloga. Escribo para ganarme una vida a mi manera.

Si lo deseas, puedes contactar conmigo en Twitter, LinkedIn, Google Plus o mediante correo electrónico.

 

Lecturas recomendadas (Daniel Chandler):

Semiotics: The Basics

Introducción a la semiótica

 

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En 2017, siéntete orgulloso/a. Te doy 5 razones

Orgulloso, sa
Que siente satisfacción.
Que está satisfecho de sus acciones o de lo que considera propio.

 

¿Sabías que el primer traje espacial fue ideado por un español? El ingeniero Emilio Herrera (Artículo ABC.es Ciencia) diseñó por primera vez en 1935 la escafandra estratonáutica, que posteriormente inspiraría los trajes utilizados en la carrera espacial. Sí, así es, aportamos nuestro granito para llegar a la Luna. Pues bien, movida por esta revelación, he decidido comenzar el año escribiendo unas líneas optimistas, una pequeña terapia para entrar en 2017 con buen pie. Repite conmigo: «En 2017 me sentiré orgulloso/a».

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Días antes de que finalizase el año, escuché en la radio un espacio dedicado a esta cuestión. Despedían 2016 enumerando razones por las que sentirse orgulloso/a de lo que somos. Un oyente español y residente en el extranjero aseguraba poder saberse el lugar de procedencia de cualquier persona en función del país al cual critica. Los alemanes, claro está, hablan mal de los rusos. Los franceses, de los ingleses. Los españoles, de España.

Se dice que la persona optimista siempre tiene un proyecto entre manos, y la ilusión por llevarlo a cabo es, a su vez, el motor de dicho optimismo. Es un mecanismo que se retroalimenta. Así que, puesto que este año acaba de empezar y apenas he tenido ocasión de realizar acciones significativas por la que sentirme optimista u orgullosa, voy a recurrir a aquello que me rodea, que constituye una buena base.

¿Por qué no? De acuerdo, hay mucho por «arreglar», pero hay otro tanto que sí que funciona y que solemos no apreciar al dar por sentado o, sencillamente, desconocer.


1. Para la primera razón me quedo cerca, en la familia. La red familiar en España constituye un enorme valor. Podemos recurrir a la familia cuando algo no marcha bien. Lo hemos comprobado, especialmente, durante la crisis. Un curioso ejemplo de ello se da en los hospitales. En nuestro país, los enfermos están permanentemente acompañados de un familiar que asume las tareas básicas de cuidado. Sin embargo, en los centros hospitalarios de zonas turísticas, donde se atiende a población extranjera y de avanzada edad, existen graves problemas de falta de personal. Los familiares se marchan una vez finaliza la hora de visita y no vuelven hasta, en el mejor de los casos, el día siguiente.

2. Altruismo. «…líder mundial en donación y trasplantes durante 25 años consecutivos, pulveriza su propio récord y alcanza los 43,4 donantes p.m.p» (Nota de prensa). España es el país con mayor tasa de donación del mundo según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

3. Tal mes como este, en enero de 1923, Juan de la Cierva realizaba el primer vuelo en su autogiro, un invento que revolucionó la aeronáutica. Respecto a nuestra creatividad «inventiva», todos conocemos el caso de la fregona, el chupa chups o el futbolín, pero ¿sabías que el submarino fue un invento de un ingeniero murciano? La calculadora digital, la jeringuilla desechable, la guitarra española

4. «El arte español constituye uno de los mayores acervos culturales del mundo» (enlace). Pintores como Velázquez, Dalí, Goya o Picasso; arquitectos de renombre como Gaudí; escritores y poetas de la talla de Cervantes, Lorca o Bécquer. La lista es inmensa… Lo dejo aquí.

5. En lo relativo a mi otro campo de trabajo, el medioambiente, «España es el primer país del mundo en número de Reservas de la Biosfera declaradas por la UNESCO» (enlace), seguido de Estados Unidos y México. Con más de 2000 espacios y aproximadamente 15 millones de hectáreas, nuestro país es el de mayor biodiversidad y más territorio natural protegido de la Unión Europea.


Estas son mis cinco «subjetivas razones». Busca las tuyas propias, que seguro las hay, y repite conmigo de nuevo: «En 2017 me sentiré orgulloso/a». Como bien dice Luis Galindo en su libro Reilusionarse, es necesario ser un «optimista inteligente»: aprender del pasado, disfrutar del presente e ilusionarse por el futuro. Recuerda, el arte de dejar atrás los problemas para formarte y ser cada día un poco mejor se denomina «SUPER-ARTE». Sentirse bien atendiendo a lo que te rodea es, repito, una buena base para comenzar.

 

Espero que 2017 sea vuestro mejor año, solo superado por los siguientes.

Y tú, ¿eres un/a optimista inteligente? ¿Qué te hace sentir orgulloso/a?

 

Fuente imagen: pixabay

 

Acerca de la autora:

elisabethlahoz-laredactorambientalMe llamo Elisabeth Lahoz, soy redactora freelance y ambientóloga. Escribo para ganarme una vida a mi manera.

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El camino no elegido

Dos caminos divergieron en un bosque dorado,
y yo sufrí por no poder viajar por ambos.
Siendo un viajero solitario, permanecí ahí un largo rato
y miré por uno tan lejos como pude y con algo de arrebato,
hasta donde se sesgaba en la espesura.
Pero luego tomé el otro, igual al primero en belleza,
y me parece que tal vez elegí con certeza,

porque en él la hierba era tupida y anhelaba ser pisada
a pesar de que en aquella encrucijada
los que habían pasado los habían desgastado casi por igual.

Y aquella mañana los dos yacían de forma similar,
ninguna pisada había ennegrecido totalmente las hojas.
Pero ¡dejé el primero para otro día!
Y sabiendo cómo el camino nos lleva por la vida,
dudé si alguna vez regresaría.

Diré esto con un suspiro
a siglos y siglos del camino;
dos caminos se separaron en un bosque, y yo…
yo tomé el menos transitado,
y eso marcó la diferencia.

Robert Frost

Tweet: «Dos caminos se separaron en un bosque, yo tomé el menos transitado y eso marcó la diferencia» Frost http://bit.ly/2i4PF4e @ElisabethLahoz

 

 

Bajo mi mirada, cada camino de Frost representa un prototipo de persona. Aquella que cree firmemente en la idea de que el Estado, el gobierno, para el que directa o indirectamente trabaja, la sociedad o su empresa han de ocuparse de ella y de sus necesidades; y la que decide optar por la independencia, no solo en el aspecto económico, y critica aquello de «tengo derecho a». La primera se preocupa por la estabilidad de su empleo, por su cotización, por sus vacaciones y días de permiso, etc. La segunda, por cómo tener control sobre todo ello sin que otros lo dispongan. Ésta quizá sea una visión algo generalizada, pero el resumen básico es ese.

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Ambas ideas son plausibles y cada individuo debe encontrar su «fórmula». Aunque, evidentemente, la primera es la más extendida, la más arraigada en nuestra sociedad. «Estudia y saca buenas notas para después encontrar un buen empleo que pague tus facturas y tu jubilación». Sin lugar para decidir, para la diversión o la creatividad. Un camino preestablecido, recto y seguro. Pero que conduce a la sociedad a la inevitable desazón que genera la rutina, levantarte día tras día durante los próximos 30 o 40 años sabiendo exactamente cómo será tu jornada.

Escribo estas palabras instantes después de concluir la lectura de Padre Rico, Padre Pobre. Efectivamente, no ha hecho más que afianzar mi pertenencia, o al menos mi intención de pertenecer, a la segunda clase. Pues siempre me he sentido inclinada, como seguro muchos de los que estén leyendo esto, hacia el pensamiento o modo de vivir «independiente» de esas otras personas. Gente que osa modificar las reglas, que trata de cambiar aquello que los demás dan por supuesto. Que se detiene en esa bifurcación y formula la pregunta: ¿qué sucedería si hago lo contrario?

Porque con Robert Kiyosaki difiero en querer comprarme un Porsche pero coincido en que precisaré de «inteligencia financiera» para lograr mis objetivos, con esto último me quedo por encima de todo lo demás. Con no conformarse con ir por el primer camino porque es el más transitado y porque, al fin y al cabo, así nos lo enseñaron. Con la curiosidad de querer comprobar qué hay en el segundo. Pese a que implique un esfuerzo mayor el decidir y no dejarse llevar por la comodidad de que otros lo hagan por ti.


Pues el segundo camino resulta intrigante, emocionante e infinitamente más entretenido. Porque es un proceso de aprendizaje continuo y fascinante. Como Kiyosaki dice: «porque, muy a mi discreta manera, me gustaría ser parte de esta inusitada evolución de la humanidad: la era en que los humanos trabajan sólo con sus mentes y no con sus cuerpos. Además, ahí es donde está la acción. Esto es lo que está sucediendo. Está de moda. Es aterrador. Y muy divertido».

«Soy un idealista. No sé dónde voy pero estoy en el camino»

Carl Sandburg

Tweet: «Soy un idealista. No sé dónde voy pero estoy en el camino» Carl Sandburg http://bit.ly/2i4PF4e vía @ElisabethLahoz

 

Fuente fotografía: Elisabeth Lahoz, Irlanda.

 

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Normalmente buscamos un trabajo y, en base a este, organizamos el resto de aspectos que conforman nuestra vida: lugar de residencia, compañeros/amigos, horarios… Pero, ¿no sería más razonable decidir en primer lugar qué quieres y después dar con el trabajo que te permita conseguirlo? Y en esta ocasión digo «dar», y no «buscar», porque es posible que ese trabajo no exista y tengas que crearlo tú.

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Para lo anterior me baso en una frase que leí, no recuerdo dónde (es lo que tiene leer tanto libro, e-book, manual…), que en realidad no me reveló nada que en el fondo no supiese, pero que me impactó. Decía algo así: «El 95% de la población dedica más tiempo a planear sus vacaciones que a planear su vida». Vamos, que la inmensa mayoría dedica días a decidir dónde irá en sus cuatro semanas de «libertad» y no es capaz de pararse a pensar durante una hora qué desea para su futuro.

Tratando de construir esa vida propia, en la que mi trabajo no sea más que un medio para lograrla, inicio la lectura de los que, según he podido comprobar, son las «biblias» para todo aquel que quiere vivir de otra manera, controlando sus finanzas y evitando que sean éstas las que lo controlen a él. Esos libros no son otros que Padre Rico, Padre Pobre y La semana laboral de 4 horas.

Tan solo ojeándolos, mis neuronas se han ido ya por las ramas alrededor de otra frase, esta vez escrita en el libro de Kiyosaki:

«La ignorancia se impone cuando la gente deja de buscar información y de tratar de conocerse a sí misma. La batalla es una decisión que se toma en un instante y consiste en aprender a abrir o cerrar la mente».

En mi búsqueda de la excelencia, que no perfección, trato de leer, escribir todo lo posible, indagar, consultar a personas que saben más que yo… A veces caigo en el error de querer saberlo todo antes de empezar, y cuanto más hago más me inunda la impresión de que no sé nada. Pero si paro, si dejo de alimentar mi curiosidad y de conocerme a mí misma… pues eso, se impondrá la ignorancia.

Y tú, ¿los has leído? ¿Qué te han enseñado?

 

Fuente fotografía: Elisabeth Lahoz

 

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Que El Quijote, El Principito o El viejo y el mar (casualmente, ¡todos los títulos en los que he pensado comienzan por «El»!) son obras convenientes en toda biblioteca particular que se precie es innegable. Pero esta no pretende ser una breve lista de «Libros por leer antes de morir», aunque puedes tomarla como tal si lo deseas.

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Los 5 libros que me cambiaron

He aquí cinco libros que, presentes o no entre las mejores obras literarias, modificaron mi modo de pensar o de concebir determinados aspectos del mundo y de la naturaleza humana:

1. Primavera Silenciosa de Rachel Carson, 1962

El considerado primer libro de divulgación ambiental. Aborda la problemática de la contaminación sufrida por nuestro planeta en el siglo XX. De él se ha dicho incluso que es precursor de los actuales movimientos ecologistas en favor de la conservación de la naturaleza.

2. El hombre que plantaba árboles de Jean Giono, 1953

Novela breve que relata los esfuerzos de un solitario pastor por transformar una baldía y estéril zona de Provenza, en los Alpes, en una tierra llena de vida. Dedicación y entrega, plantar semillas día a día mediante nuestros actos… Puedes ver y oír la historia completa aquí.

3. Matar a un ruiseñor de Harper Lee, 1960

El abogado Atticus Finch es la representación del heroísmo racial en unos tiempos francamente duros para la comunidad negra en Estados Unidos. Auténticas enseñanzas de moralidad, justicia, integridad, respeto… Evidencia además el peligro de los prejuicios.

4. «Los puentes de Madison County» de Robert James Waller, 1992

Obviando el romanticismo y la lacrimosa historia de amor entre los dos protagonistas, destaco un nombre: Robert Kincaid; el errante fotógrafo de National Geographic con su vieja cámara Nikon y su particular visión del mundo a través de ella. Vivir sin arraigo, perteneciendo a ninguna parte… La auténtica libertad.

5. Los viajes de Punset. El viaje a la vida, El viaje a la felicidadEl viaje al poder de la mente

El mensaje de Eduard Punset en todos ellos es: Conócete en primer lugar a ti mismo para saber afrontar la vida y ser feliz. Asimismo, los libros publicados por su hija, Elsa Punset, te acercan a conceptos como intuición, creatividad, inteligencia emocional, etc.

En mi ordenador, una larga lista de títulos por descubrir y con los que continuar aprendiendo, «creciendo»… Y a ti, ¿qué libros te cambiaron?

Fuente fotografía: pixabay

 

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