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El día en que el mundo decidió salvar la capa de ozono

Noticias sobre temperaturas récord, especies amenazadas, contaminación, pérdida de biodiversidad, fenómenos extremos… Ante tal acumulación de problemas, resulta difícil no caer en la desesperanza. Cunde la sensación de que el deterioro ambiental es inevitable y hay poco que podamos hacer.

Esta nueva serie «El día en que…» mira en la otra dirección. No es mi intención ofrecer un optimismo ingenuo ni rebajar la gravedad de la actual crisis climática y ambiental; lo que quiero es recordar momentos en los que la ciencia detectó un peligro, la sociedad reaccionó y los gobiernos tomaron decisiones que modificaron su trayectoria. Rememorar descubrimientos que cambiaron nuestra percepción del planeta, personas visionarias o acuerdos que marcaron un antes y un después en la historia medioambiental.

Y pocas historias representan mejor esa posibilidad que la de la capa de ozono. La suya no fue una victoria sencilla ni definitiva. Pero muestra que cuando el conocimiento científico deriva en acuerdos políticos, normas exigibles, financiación e innovación, actuar sí que sirve.

Unos gases que resultaron no ser tan inofensivos

Empecemos por la protagonista de la historia. La capa de ozono es esa zona de la estratosfera situada desde los 15 a los 50 kilómetros de altitud que actúa como un filtro frente a buena parte de la radiación ultravioleta del sol. Sin su protección, se verían afectados los cultivos, numerosos ecosistemas y en nosotros los humanos aumentaría el riesgo de cáncer de piel o de cataratas.

Pues bien, durante décadas los clorofluorocarbonos (CFC) se consideraron sustancias «ideales»: eran estables, poco inflamables y poco tóxicas, aparentemente. Así que comenzamos a utilizarlas en frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, aerosoles, espumas y muchos procesos industriales.

Pero precisamente una de sus ventajas, su estabilidad, escondía un problema. Los CFC podían permanecer en la atmósfera el tiempo suficiente para alcanzar la estratosfera. Una vez allí, la radiación solar liberaba los átomos de cloro que contenía, capaces de destruir moléculas de ozono mediante una cadena de reacciones químicas.

Mario Molina y Sherwood Rowland hablaron por primera vez de este mecanismo en un artículo publicado en Nature en 1974. Estos científicos habían descubierto que unos compuestos aparentemente inocuos cerca del suelo podían provocar daños a decenas de kilómetros de altura.

De la alarma científica a intereses económicos

Aquella advertencia no se tradujo en una respuesta unánime inmediata. Investigar la estratosfera era complejo, las concentraciones de ozono variaban de forma natural y persistían incertidumbres sobre la magnitud real del daño. Con todo, hubo quien decidió dar un paso.

En 1976, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos respaldó la hipótesis de Molina y Rowland. Algunos países comenzaron a limitar los CFC empleados en aerosoles. La industria química, por su parte, sostenía que las pruebas eran aún insuficientes para justificar medidas costosas, tal como recoge esta revisión histórica de la Sociedad Estadounidense de Química.

Las empresas que fabricaban CFC podían perder mercado, pero aquellas capaces de desarrollar sustitutos también podían obtener una ventaja. Un análisis sobre la estrategia de DuPont muestra cómo la disponibilidad de alternativas y la expectativa de futuras regulaciones contribuyeron a cambiar las posiciones dentro del propio sector.

Un agujero que no debería estar ahí

La señal más contundente llegó en 1985. Joe Farman, Brian Gardiner y Jon Shanklin, investigadores del British Antarctic Survey, comprobaron que la concentración de ozono descendía considerablemente cada primavera sobre la Antártida. Aquel fenómeno era lo que pronto conoceríamos como «el agujero de la capa de ozono».

Las observaciones desde tierra llevaban años mostrando esa tendencia. En el 86, los datos de los satélites de la NASA confirmaron que no se trataba de un fenómeno local; aquello era una alteración a escala continental.*

El agujero no era una abertura literal en la atmósfera, sino una reducción extrema de la concentración de ozono. Pero aquella imagen consiguió hacer visible una amenaza que hasta entonces nos resultaba algo abstracta.

* NASA Ozone Watch, History of the Ozone Hole.

El acuerdo que cambió el rumbo

La cooperación internacional había dado comienzo. La Convención de Viena, aprobada en marzo de 1985, estableció un marco para vigilar e intercambiar información, aunque no fijó límites a los CFC. El paso decisivo llegó el 16 de septiembre de 1987 con la aprobación del Protocolo de Montreal.

Si bien la versión inicial del acuerdo era modesta —establecía la congelación y reducción gradual de determinadas sustancias—, se acordó su endurecimiento conforme la ciencia y la tecnología avanzaran. Incorporó calendarios obligatorios y medibles, controles comerciales, comunicación anual de datos y plazos distintos para países desarrollados y en desarrollo.

Gracias a sus sucesivas ampliaciones, el Protocolo ha permitido eliminar alrededor del 98 % de las sustancias reguladas que agotan el ozono, según el PNUMA. Siendo además uno de los pocos tratados con ratificación universal.

Simulación de la concentración de ozono en 2065: el escenario previsto tras la regulación de los CFC, a la izquierda, frente al mundo que se habría producido sin ella, a la derecha. Crédito: NASA/Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio.

Una historia de éxito, con matices

Las primeras señales de recuperación ya son observables. No obstante, muchos CFC permanecen en la atmósfera durante décadas o incluso siglos. También siguen presentes en antiguos equipos, espumas aislantes o vertederos.

La última gran evaluación científica internacional estima que, de mantenerse las políticas actuales, la capa de ozono podría recuperar los valores de 1980 hacia 2040 en gran parte del planeta, alrededor de 2045 en el Ártico y aproximadamente en 2066 sobre la Antártida.

El agujero antártico de 2025 fue el quinto más pequeño desde 1992, según informaron la NASA y la NOAA. Aun así, su extensión media superó los 18 millones de kilómetros cuadrados. Tampoco todas las soluciones fueron perfectas. Algunos sustitutos de los CFC, como los HFC, no destruyen el ozono pero son potentes gases de efecto invernadero. La Enmienda de Kigali de 2016 incorporó su reducción progresiva.

Evolución del área máxima anual del agujero de ozono antártico entre 1979 y 2025. Las oscilaciones entre años conviven con una tendencia de recuperación a largo plazo. Crédito: NASA Scientific Visualization Studio.

La capa de ozono no se ha recuperado del todo, ha variado su trayectoria. La crisis en torno a ella no está resuelta por completo ni es una fórmula que pueda trasladarse sin más a problemas más complejos, como el cambio climático. Pero sí nos deja un mensaje esperanzador: la humanidad no esperó a que desaparecieran todas las incertidumbres; midió el problema y actuó cuando la evidencia lo exigía.

Imagen de cabecera: Extensión del agujero de ozono sobre la Antártida el 9 de septiembre de 2025, día en que alcanzó su tamaño máximo anual. Crédito: NASA Earth Observatory/Lauren Dauphin.


Acerca de la autora:

Me llamo Elisabeth Lahoz, soy ambientóloga y redactora freelance. Escribo para ganarme una vida a mi manera.

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5 claves para llevar una alimentación ecológica

ARTÍCULO EN PROKEY

Redactores, coincidiréis conmigo si digo que a base de investigación —en ocasiones mucha—, es posible escribir —bien o menos bien— sobre muchos temas. Pero si además crees en lo que escribes, en el producto que tus textos venden, disfrutas mucho más tus artículos, y ello además se verá reflejado en el resultado final.

ProKey es para mí uno de esos productos. Trabajar con ellos como redactora, algo que hago desde hace ya más de un año, me permite leer, aprender y poder hablar acerca de uno de los temas que más me apasiona junto con el medioambiente: la alimentación natural. Redacto y subrayo cada palabra de mis posts porque realmente creo lo que en ellos cuento. Creo en el poder de la comida, la «comida real», y de los «bichejos» que habitan en nuestro intestino para literalmente curarnos.

Os dejo con uno de mis últimos artículos publicados en el blog de ProKey. A continuación adelanto algunas frases de su contenido, que podéis leer completo pinchando en la imagen de abajo.

«Parece haber una necesidad de recuperar el control sobre lo que comemos […] nos tranquiliza conocer el origen de lo que compramos. Pero, ¿hay una diferencia real en cuanto a beneficios para nuestra salud?, ¿merece la pena pagar más?».

«Las grandes empresas y corporaciones ven en la Green Revolution y en el auge de la alimentación ecológica una oportunidad de negocio. Pero no todo lo que nos venden como natural realmente lo es».

«¿Has oído hablar de #DesnudaLaFruta? Es una campaña que «pretende denunciar el uso abuso del plástico en la venta de algunos alimentos…»».

 

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5 libros sobre ecología y medioambiente que debes leer

ARTÍCULO EN ECOAGRICULTOR

Tengo la suerte de colaborar en webs y blogs con los que comparto valores ecológicos, y me refiero a que los comparto con las empresas que hay detrás. ECOagricultor es uno de estos sitios; detrás, una empresa que promueve la agricultura ecológica y el consumo de productos ecológicos. Se definen como «unos apasionados de la naturaleza, la vida respetuosa con los recursos naturales, la salud, la alimentación y el bienestar». Con motivo del Día del Libro, publican mi artículo «5 libros sobre ecología y medioambiente que debes leer».

En el post encontrarás la siguiente selección de títulos:

Logo verificacion laRedactorambiental1. El hombre que plantaba árboles de Jean Giono, 1953

Logo verificacion laRedactorambiental2. Primavera silenciosa de Rachel Carson, 1964

—También de la autora: El mar que nos rodea y El Sentido Del Asombro—.
Logo verificacion laRedactorambiental3. Elemental, queridos humanos: Vida y andanzas del ingenioso planeta Tierra de Juan Luis Arsuaga y Milagros Algaba, con dibujos de Forges, 2010

Logo verificacion laRedactorambiental4. Una breve historia de casi todo: La ciencia es fundamentalmente asombrosa de Bill Bryson, 2003, y Una muy breve historia de casi todo (la edición para niños)

Logo verificacion laRedactorambiental5. Animalium de Katie Scott y Jenny Broom, 2015

—Y los otros títulos de la colección: Botanicum, Historium o Historia de la vida: Evolución—.

 

Os adelanto una pequeña parte de su contenido, que podéis leer completo pinchando en la imagen de abajo.

«…hemos elegido estos cinco por contener valiosas enseñanzas acerca de nuestro planeta y de los seres vivos que lo habitan, y por transmitir de forma sencilla, amena y encantadora valores de respeto hacia la naturaleza».

«Si, como a nosotros, os encanta la ecología, el medioambiente y la ciencia […] no pueden faltar en tu biblioteca».

«Como pequeño homenaje al recientemente fallecido Antonio Fraguas «Forges», os recomendamos este libro […] con dibujos e ilustraciones del genial humorista gráfico español».

 

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Libros ecologia y medioambiente ECOagricultor laRedactorambiental

 

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Déjala correr

Pronto, nuestro litoral comenzará a prepararse para la temporada estival, y volverán los mismos titulares de cada año sobre cuantiosas inversiones para la regeneración de playas.

Con motivo del Día Internacional de Acción contra las Represas y por los Ríos, el Agua y la Vida, y de la celebración hoy del Día Mundial del Agua, he querido hacer una pequeña reflexión sobre la gestión de nuestro recurso más (des)preciado.

Dejala correr laRedactorambiental

 

El agua no consumida o que, tras su uso, retorna al río y va a parar al mar no, no es «agua que se pierde». El sedimento transportado por las aguas de los ríos crea, modela, nuestras playas. El aporte de agua dulce a los mares mantiene estabilizados los niveles de salinidad, y deltas y estuarios son hábitat de multitud de especies animales y vegetales que, en mayor o menor medida, dependen de estos ecosistemas.

Si bien el aporte natural de sedimentos a la costa ha disminuido en las últimas décadas, ¿las causas? Ocupación física de la superficie de los cauces por urbanizaciones; inmovilización de sedimentos en las desembocaduras ante riadas, en deltas de cauces ocupados por invernaderos y otras edificaciones; extracción masiva de áridos en cauces, playas y cordones litorales para su utilización en construcción y cultivo; y obras de regulación, esto es, presas, represas o embalses.

Entre 1950 y 1986 se produjo una auténtica época dorada en la construcción de infraestructuras de regulación hídrica en cuencas de ríos de todo el mundo. Se construyeron más de 30 000 presas de una altura mínima de 15 metros —las llamadas «grandes presas»—.

Según la Comisión Internacional de Grandes Represas (ICOLD, por sus siglas en inglés), actualmente existen unas 45 000 de estas grandes presas, la mitad de las cuales, 22 000, se encuentran en China.

La Presa de las Tres Gargantas, en el curso del río Yangtsé, «la mayor represa en estructura y potencia instalada en el mundo», supuso la inundación de 13 ciudades, 140 pueblos, 1350 aldeas y el desplazamiento y reubicación de 16 millones de personas.

En España hay más de 1200 presas en uso. Su función es garantizar el suministro de agua a la población, al sector turístico e industrial, y fundamentalmente a la agricultura, pues el regadío es el mayor consumidor —en torno al 80 %— del agua regulada en nuestro país.

Las presas realizan asimismo funciones de defensa frente a riadas, contención de avenidas y producción hidroeléctrica. Organismos como el SEPREM (Sociedad Española de Presas y Embalses) se refieren a estas como «necesidad». Pero, ¿está realmente justificada su construcción? Entre sus impactos: daños a ecosistemas fluviales, destrucción de valles y de hábitats, anegación y pérdida de zonas fértiles, en algunos casos desplazamiento de población, y —lo que nos ocupa— regresión de la línea costera.

Millones de toneladas, millones de metros cúbicos de sedimento llegan anualmente a los embalses procedentes de la erosión de las cuencas de los ríos. Los sedimentos son recogidos por el flujo del agua en su recorrido a lo largo de la cuenca y se mantienen en suspensión mientras esta se encuentra en movimiento. Pero tan pronto como deja de fluir y se asienta, los sedimentos se acumulan. Depósitos sedimentarios cuya función era evitar la erosión de la vega deltaica y sostener nuestras playas, pero que son «interceptados» por el camino.

Múltiples organizaciones se oponen a la construcción de proyectos hidráulicos o hidroeléctricos. Aluden a los muchos impactos negativos que trae aparejados. Proponen reducir la demanda de agua mediante un aumento de la eficacia en su uso, mejoras en su gestión integral, explotación de aguas superficiales y de acuíferos subterráneos, o alternativas a la energía hidroeléctrica.

«A pesar de su papel como un símbolo de avance social y proeza tecnológica, el conocimiento actual indica que los daños causados por las presas en los procesos ecológicos de los ríos y lagos son profundos, complejos, múltiples y por lo general negativos», refleja en su estudio el Instituto de Ecología y el Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Hemos generalizado y alimentado hasta la saciedad el «mito del crecimiento a través de grandes infraestructuras», expresaba en el muy recomendable artículo Presa de Rules, cúmulo de despropósitos; ¿Para qué ha servido tanta obra? ¿Quiénes se beneficiarán? mi paisano Fernando Alcaide, miembro de la Asociación Buxus y de Otra Granada.


Toda gran obra es acogida como un fenómeno que traerá prosperidad a la región, desarrollo. La realidad es que, como sucede en muchas otras ocasiones, tratamos de solucionar un problema generando otro: el impacto social, económico y ambiental que trae consigo la alteración radical de un paisaje, la transformación de un río de caudal libre en un lago inmóvil, inerte.

 

Fuente fotografía: río Elba a su paso por Hradec Králové, República Checa. Elisabeth Lahoz

 

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En 2017, siéntete orgulloso/a. Te doy 5 razones

Orgulloso, sa
Que siente satisfacción.
Que está satisfecho de sus acciones o de lo que considera propio.

 

¿Sabías que el primer traje espacial fue ideado por un español? El ingeniero Emilio Herrera (Artículo ABC.es Ciencia) diseñó por primera vez en 1935 la escafandra estratonáutica, que posteriormente inspiraría los trajes utilizados en la carrera espacial. Sí, así es, aportamos nuestro granito para llegar a la Luna. Pues bien, movida por esta revelación, he decidido comenzar el año escribiendo unas líneas optimistas, una pequeña terapia para entrar en 2017 con buen pie. Repite conmigo: «En 2017 me sentiré orgulloso/a».

2017-sientete-orgulloso-laredactorambiental

 

Días antes de que finalizase el año, escuché en la radio un espacio dedicado a esta cuestión. Despedían 2016 enumerando razones por las que sentirse orgulloso/a de lo que somos. Un oyente español y residente en el extranjero aseguraba poder saberse el lugar de procedencia de cualquier persona en función del país al cual critica. Los alemanes, claro está, hablan mal de los rusos. Los franceses, de los ingleses. Los españoles, de España.

Se dice que la persona optimista siempre tiene un proyecto entre manos, y la ilusión por llevarlo a cabo es, a su vez, el motor de dicho optimismo. Es un mecanismo que se retroalimenta. Así que, puesto que este año acaba de empezar y apenas he tenido ocasión de realizar acciones significativas por la que sentirme optimista u orgullosa, voy a recurrir a aquello que me rodea, que constituye una buena base.

¿Por qué no? De acuerdo, hay mucho por «arreglar», pero hay otro tanto que sí que funciona y que solemos no apreciar al dar por sentado o, sencillamente, desconocer.


Logo verificacion laRedactorambiental1. Para la primera razón me quedo cerca, en la familia. La red familiar en España constituye un enorme valor. Podemos recurrir a la familia cuando algo no marcha bien. Lo hemos comprobado, especialmente, durante la crisis. Un curioso ejemplo de ello se da en los hospitales. En nuestro país, los enfermos están permanentemente acompañados de un familiar que asume las tareas básicas de cuidado. Sin embargo, en los centros hospitalarios de zonas turísticas, donde se atiende a población extranjera y de avanzada edad, existen graves problemas de falta de personal. Los familiares se marchan una vez finaliza la hora de visita y no vuelven hasta, en el mejor de los casos, el día siguiente.

Logo verificacion laRedactorambiental2. Altruismo. «…líder mundial en donación y trasplantes durante 25 años consecutivos, pulveriza su propio récord y alcanza los 43,4 donantes p.m.p» (Nota de prensa). España es el país con mayor tasa de donación del mundo según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

Logo verificacion laRedactorambiental3. Tal mes como este, en enero de 1923, Juan de la Cierva realizaba el primer vuelo en su autogiro, un invento que revolucionó la aeronáutica. Respecto a nuestra creatividad e «inventiva», todos conocemos el caso de la fregona, el chupa chups o el futbolín, pero ¿sabías que el submarino fue un invento de un ingeniero murciano? La calculadora digital, la jeringuilla desechable, la guitarra española…

Logo verificacion laRedactorambiental4. «El arte español constituye uno de los mayores acervos culturales del mundo» (enlace). Pintores como Velázquez, Dalí, Goya o Picasso; arquitectos de renombre como Gaudí; escritores y poetas de la talla de Cervantes, Lorca o Bécquer. La lista es inmensa… Lo dejo aquí.

Logo verificacion laRedactorambiental5. En lo relativo a mi otro campo de trabajo, el medioambiente, «España es el primer país del mundo en número de Reservas de la Biosfera declaradas por la UNESCO» (enlace), seguido de Estados Unidos y México. Con más de 2000 espacios y aproximadamente 15 millones de hectáreas, nuestro país es el de mayor biodiversidad y más territorio natural protegido de la Unión Europea.


Estas son mis cinco «subjetivas razones». Busca las tuyas propias, que seguro las hay, y repite conmigo de nuevo: «En 2017 me sentiré orgulloso/a». Como bien dice Luis Galindo en su libro Reilusionarse, es necesario ser un «optimista inteligente»: aprender del pasado, disfrutar del presente e ilusionarse por el futuro. Recuerda, el arte de dejar atrás los problemas para formarte y ser cada día un poco mejor se denomina «SUPER-ARTE». Sentirse bien atendiendo a lo que te rodea es, repito, una buena base para comenzar.

 

Espero que 2017 sea vuestro mejor año, solo superado por los siguientes.

Y tú, ¿eres un/a optimista inteligente? ¿Qué te hace sentir orgulloso/a?

 

Fuente imagen: pixabay

 

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«Quien aquí ha estado lo sabe. Cabo de Gata tiene ciertos aires a fin de mundo. Es de esos rincones, muy pocos ya, que al visitante resulta solitario, aislado, en cierto modo olvidado. Libre de urbanismo, edificios, de la construcción que tan a sus anchas campa a lo largo de la costa mediterránea. Aquí no encuentras ápice alguno de masificación, al menos no en la mayor parte de su extensión…»

Mi artículo para el séptimo número de Esfera Magazine, revista de divulgación científica y medioambiental, está dedicado a un rincón muy especial: Cabo de Gata.

 

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Que El Quijote, El Principito o El viejo y el mar (casualmente, ¡todos los títulos en los que he pensado comienzan por «El»!) son obras convenientes en toda biblioteca particular que se precie es innegable. Pero esta no pretende ser una breve lista de «Libros por leer antes de morir», aunque puedes tomarla como tal si lo deseas.

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Los 5 libros que me cambiaron

He aquí cinco libros que, presentes o no entre las mejores obras literarias, modificaron mi modo de pensar o de concebir determinados aspectos del mundo y de la naturaleza humana:

Logo verificacion laRedactorambiental1. Primavera Silenciosa de Rachel Carson, 1962

El considerado primer libro de divulgación ambiental. Aborda la problemática de la contaminación sufrida por nuestro planeta en el siglo XX. De él se ha dicho incluso que es precursor de los actuales movimientos ecologistas en favor de la conservación de la naturaleza.

Logo verificacion laRedactorambiental2. El hombre que plantaba árboles de Jean Giono, 1953

Novela breve que relata los esfuerzos de un solitario pastor por transformar una baldía y estéril zona de Provenza, en los Alpes, en una tierra llena de vida. Dedicación y entrega, plantar semillas día a día mediante nuestros actos… Puedes ver y oír la historia completa aquí.

Logo verificacion laRedactorambiental3. Matar a un ruiseñor de Harper Lee, 1960

El abogado Atticus Finch es la representación del heroísmo racial en unos tiempos francamente duros para la comunidad negra en Estados Unidos. Auténticas enseñanzas de moralidad, justicia, integridad, respeto… Evidencia además el peligro de los prejuicios.

Logo verificacion laRedactorambiental4. Los puentes de Madison County de Robert James Waller, 1992

Obviando el romanticismo y la lacrimosa historia de amor entre los dos protagonistas, destaco un nombre: Robert Kincaid; el errante fotógrafo de National Geographic con su vieja cámara Nikon y su particular visión del mundo a través de ella. Vivir sin arraigo, perteneciendo a ninguna parte… La auténtica libertad.

Logo verificacion laRedactorambiental5. Los viajes de Punset. El viaje a la vida, El viaje a la felicidad, El viaje al poder de la mente…

El mensaje de Eduard Punset en todos ellos es: Conócete en primer lugar a ti mismo para saber afrontar la vida y ser feliz. Asimismo, los libros publicados por su hija, Elsa Punset, te acercan a conceptos como intuición, creatividad, inteligencia emocional, etc.

En mi ordenador, una larga lista de títulos por descubrir y con los que continuar aprendiendo, «creciendo»… Y a ti, ¿qué libros te cambiaron?

Fuente fotografía: pixabay

 

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«Reflejo» Ganador del Concurso Microrrelatos del Henares ACA

¡1.º PREMIO! Concurso Microrrelatos del Henares ACA (Asociación de Ciencias Ambientales)

 

Os presento mi relato «Reflejo»:

 

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Salta, suave se desliza y recorre sendas para formar esas siluetas tan suyas. Porque este río no obedece, es caprichoso.

Al Jarama, al Tajo va a parar hasta alcanzar su destino azul, la inmensa monotonía. Porque eres del mar y sólo a él perteneces.

Silícea, calcárea y arcillosa su geología, las tres «Españas» las llaman. Clima templado, clima mediterráneo siente.

Lo han visto detenido en valles y bañar vegas, ha sido alfombra del Cid hacia su castillo. Yo lo he oído murmurar, silbar, lo he oído componer melodías y formar versos al rozar sus orillas, versos de Cervantes, Quevedo, Galdós, Ferlosio…

Cuidemos sus pasos, llevemos su recuerdo de siglos, su imagen romana, musulmana, su imagen cristiana. Porque su paisaje, su entorno, porque sus aguas son memoria, en ellas quedan reflejados el paso del tiempo, las leyendas, la historia de Guadalajara, Jadraque, Sigüenza… de la chula y siempre eterna Madrid.

Proyecto Río Henares. Fallo del Jurado.

 

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